¿Qué pasa si un detective me graba sin permiso?
La respuesta depende de dónde y cómo se haya realizado la grabación. En España existe un marco legal que distingue claramente dos situaciones.
Si la grabación se realizó en espacio público (calle, establecimiento abierto al público, transporte), la captación de imágenes por un detective habilitado es lícita aunque usted no lo supiera ni lo consintiera. Esta actuación está amparada por la Ley 5/2014 de Seguridad Privada y respaldada por la jurisprudencia del Tribunal Supremo.
Si la grabación se realizó en su domicilio, lugar de trabajo privado, o mediante dispositivos instalados sin su consentimiento en espacios de su intimidad, se trataría de una vulneración del artículo 18 de la Constitución (derecho a la intimidad y a la propia imagen) y del artículo 197 del Código Penal. Podría interponer denuncia penal por descubrimiento de secretos y atentar contra la intimidad, con penas de prisión de uno a cuatro años.
En caso de vulneración, las pruebas obtenidas serían nulas de pleno derecho (doctrina del fruto del árbol envenenado, artículo 11 LOPJ) y no podrían utilizarse en ningún procedimiento judicial.
Para reclamar, puede acudir a la Agencia Española de Protección de Datos si considera que sus datos personales han sido tratados ilegalmente, interponer denuncia ante la Policía Nacional, o ejercitar acción civil de responsabilidad por vulneración de derechos fundamentales con indemnización por daños.